Una historia de sexo en plena Semana Santa

La Semana Santa o “Semana Mayor” es una conmemoración de la iglesia católica que abarca la última semana de la cuaresma recordando la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo; su principal enseñanza es la fe en la “vida después de la muerte”.

Sin embargo, en muchas partes de Colombia, somos muchos quienes la “aprovechamos” más como una semana de vacaciones y termina convirtiéndose en la época más pagana de todo el año. La rumba, la comida, el trago y, por supuesto, el sexo; son los delitos por los cuales tendremos que responder el día que nos toque rendir cuentas ad portas de la muerte.

Muchos, como el usuario que nos escribió contándonos de cómo fue su primera vez en una Semana Santa, no tendrán perdón de Dios por cometer tremendo pecado.

“Hola parceros, hace poco leí una noticia en su página web sobre una pareja que se quedó pegada porque tuvo sexo. Le mostré a mi mamá y me dijo que eso eran cosas del diablo, que por hacerlo en la cuaresma les pasó eso. Lo que ella no sabe es que yo ya tuve sexo un miércoles santo y hasta ahora ha sido la mejor experiencia que he tenido”.

En este punto uno de los admins de Colombia Oscura le pregunta al joven si se atrevía a contarnos cómo fue esa experiencia, al cabo de 5 minutos nos respondió preguntando si era para publicarla, obviamente le dijimos que sí. Que listo, que no había problema, que casualmente contó la historia en otra comunidad dedicada compartir historias y relatos eróticos; pero que por favor no publicáramos su nombre. Claramente está en nuestras políticas y eso mismo le respondió nuestro admin; y sin más que detallar, nos envió la siguiente historia:

“Debo confesar que siempre me han atraído las costeñas; mi fantasía era conocer una que fuera nalgona, tetona, muy atractiva y sobretodo muy arrecha. No pensé que fuera a pasar en Semana Santa en una de esas salidas con la familia. Tampoco pensé que fuera a ser con una prima, de esas que uno no sabe que existen pero que le da gracias a Dios por presentarlas cuando uno más lo necesita; jejeje.

Ella es de Barranquilla, yo soy paisa, pero mi papá es de un pueblo del Cesar. El miércoles por la mañana arrancamos a visitar a la abuela en la costa porque hace rato no veíamos a la cucha y mi papá quería saludarla; llegamos como a las 7 de la noche y de una me fui para la tienda de la esquina a ver el partido de mi Nacional que ese día preciso jugaba contra el Junior, me acurdo que íbamos perdiendo por un gol. Habían colocado una pantalla grande para ver el partido, había bastante gente así que me acomodé en el piso, en la parte de adelante. Al rato llegaron dos peladas, mi prima con una amiga que vivía en ese pueblo, ellas se sentaron en el andén de al lado, me acuerdo que mi prima llevaba puesta una minifalda muy cortica y la amiga un short, estaba muy linda la prima. Cuando se sentó le vi todo, que rico, era una tanga brasilera de color blanco. Cada vez que podía yo me volteaba y le veía disimulado esas piernotas, se le veían las nalgas; que rico; pero ella se dio cuenta y de una se tapó con las manos.

Cuando Nacional hizo el gol, me giré para mirarla, ella me regaló una sonrisa y me dijo: ‘ya verás que les vamos a ganar’. Después que llegó el otro gol del Junior ella se paró y saltó a celebrar, yo lo que hice fue verle las piernas y otra vez le vi todo; que rico. Cuando se terminaron los 90 minutos del partido la mayoría de los que estaban se fueron yendo, yo fui el único que se quedó y ella se acercó y se me sentó al lado con la amiga y me dijo: ‘lástima que no fueras de mi equipo porque te gané’. Seguimos hablando, le pregunté que si porqué siendo primos no nos habíamos visto, me dijo que nunca me había visto tampoco, y la verdad tenía razón porque hacía mucho tiempo que no iba por esas tierras; también le pregunté que si de donde era, que cuántos años tenía, que si tenía novio; preguntas normales.

Seguimos hablando y entonces les invité a una cerveza a las dos, ella me preguntó qué si que iba a hacer; yo le dije que para la casa porqué qué más; entonces ella de una me dijo: ‘pues yo voy para una rumba que me invitó mi amiga, vamos que el partido se terminó’. Le dije que tenía que ir por plata a la casa y enseguida me abrazó y yo nada más viéndole ese culote, yo estaba pensando en otra cosa para que no se me parara pero que va, no pude, se me paró y fue cuando ella lo sintió y me dijo: ‘¡uy!  tú no sirves para bailar champeta, pero se siente rico’. La amiga nada más que se reía.

Nos terminamos las cervezas y me dijo: ‘vamos para la casa entonces y nos metemos en mi cuarto que estoy sola’. La amiga se fue y le dijo que ella le cae ahorita. Apenas llegamos a la casa nos metimos en el cuarto donde ella estaba durmiendo sin que nadie se diera cuenta y de una empezó abrirse; era una pelada muy morbosa, me empezó a sobar la verga mientras me decía: ‘todavía esta tieso, que rico’. Entonces me bajé el pantalón y me dijo: ‘¡Uy que grande, rico!’ y empezó a chupármelo, que rico.

Yo estaba que no podía de la arrechera, le agarré la cabeza con las dos manos y empecé a darle duro con el chimbo por la boca. Ella me tiró en la cama, se subió la minifalda, se corrió la tanga, lo metió y empezó a cabalgar. La tenía recién depiladita y bien mojada, apretadita y caliente; que delicia. Gemía despacito y a veces me tocaba taparle la boca para que la abuela no escuchara, le di verga como una hora por ese chocho cuando de pronto me dijo que quería que le metiera la mondá por el culo, así como hablan en la costa. Jueputa que emoción, le dije que sí, que nunca había probado una costeña y me parecía muy rica. Se la metía despacito pensando que no fuera a pegar un grito pero ella dijo ‘métemela toda, acábame en el culo’. Y así fue, lo tenía muy apretadito, muy rico, estaba muy rica esa hembra y ese culote. Me encantó ese día culiar con una costeña, se las recomiendo son muy arrechas.

Obvio le pedí su número de celular y de vez en cuando hacemos video-llamadas por WhatsApp y nos masturbamos viéndonos el uno al otro. Nos mandamos fotos de vez en cuanto también. Desde ese día viajo todas las Semanas Santas a la costa y la verdad no me importa si me quedo pegado, eso es pura mierda. Es más, ojalá que ahora que me la esté culiando me quede pegado en ese culo por el resto de mi vida”.

FIN.

NOTA: Hicimos algunos cambios y mejoras para que la historia resultara más interesante.

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